lunes, 18 de enero de 2016

Año Nuevo en Cardiff

Mi amado prometido vive en Cardiff. Cardiff es la capital de Gales (Wales). Aquí se habla inglés, pero hay otra lengua oficial que es el galés (welsh), por lo tanto los letreros están en ambos idiomas en toda la ciudad. Es curiosísimo, sobretodo porque el welsh no es tan parecido al inglés, es distinto, a veces hasta se parece al español.

Cardiff siempre ha sido más frío y oscuro que Southampton, realmente porque Southampton es una excepción en este país. Inglaterra es más como Cardiff. A pesar del frío, no ha nevado, lo que si ha sucedido, y tal vez lo han escuchado en las noticias, es que en Escocia y en el norte de Gales ha llovido de tal manera que  hay inundaciones serias, con cientos de personas damnificadas y toda la cosa.

Esta es una ciudad más grande que Southampton y definitivamente más ciudad, con todo el trajín que eso implica. Hay un City Hall más bien nuevo, pero también hay un castillo hermosísimo, y un parque amurallado por el que pasa un río. El parque es de los lugares en los que más se siente esta magia extraña de Cardiff: En primer lugar, la muralla tiene esculturas de todo tipo de animales que posan sobre ella como si estuvieran culminando su huída, y sus rostros son muy melancólicos e impresionantes, es de miedo. En segundo lugar, hay cosas como las ruinas de una Abadía medieval de las que solo queda el piso y la base de las columnas, porque la Abadía fue destruída en los años 1500. Es sobrecogedor estar ahí de pie, sobre los restos de la contrucción cubiertos de vegetación, y una placa gastada por el tiempo que apenas se lee, escrita en latín, explicándole a uno donde se encuentra.
En nuestro camino de las residencias estudiantiles al centro de la ciudad siempre debemos pasar por una cuadra de casas de clase media, y sobre el pórtico de una hay un trol de piedra: un gordo y pequeño trol que por su expresión yo diría que piensa una travesura. Arturo dice que es más un goblin, un trasgo. Pero bueno, cosas que sólo se ven aquí, o por lo menos jamás en Colombia con la autenticidad y espontaneidad de aquí.
El centro de la ciudad es muy moderno y comercial. No sé si se han fijado que el escudo de Inglaterra tiene un león y un dragón, bueno, pues Inglaterra es el león y el dragón es Gales. Aquí todo tiene que ver con un gran dragón rojo, es el símbolo de la región. Hasta venden dragones rojos de peluche en las tiendas de recuerdos.
 
Compramos con Arturo cava, que es más barata que la champaña, y carne para asar, que aquí es cara. No probamos carne de res que no sea molida o en hamburguesa de McDonald's desde que estamos en Colombia. También vamos a hornear papas con mantequilla y compramos una selección de hierbas italianas para ensalada y Creme Brulé para el postre. Todos estos manjares no nos quitan la añoranza de estar allá en Colombia compartiendo con la familia la cena de siempre. Pero bueno, aquí estamos haciendo lo mejor que podemos.

¡Feliz y próspero año nuevo 2016!

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