No he contado mucho acerca de la experiencia intercultural que implica estar aquí, desde el salón de clases hasta el hecho de tener que convivir con muchos estudiantes en el edificio residencial. No solo debo compartir con los nativos del país anfitrión, sino con nacionalidades que van desde los tres chinos que hay por cada británico, hasta personas de Guinea Ecuatorial, como la familia que se sienta al lado del coro en la parroquia.
Esta vez voy a contarles un poco acerca de lo vivido con los británicos, y mis impresiones acerca de ellos.
Para empezar, sí es cierto que aquí el té lo es todo como para nosotros nuestro café. Está arraigado no sólo como costumbre, sino también en las expresiones, y el consejo universal de los catedráticos británicos es siempre "take a break, think it over a cup of tea", para cualquiera que sea el problema académico por el que se está pasando.
Hay un aspecto con el que me identifico y que me encanta de la cultura inglesa, y es la organización. Los ingleses aman las listas, los horarios, los organizadores de semana, mes y año, los planes, las líneas de tiempo y las agendas. Lo más bello de esta obsesión es que hay mil opciones estéticas que puedes encontrar en una papelería: Hay de todo en todos los estilos, para todos los gustos y edades.
La verdad es que las papelerías son de ensueño, los libros no son muy caros y hay ediciones que son como para exhibir o atesorar a muy buenos precios. Sin embargo después de pasear un rato por una, ya se empiezan a ver características curiosas, como las secciones ridículamente grandes de tarjetas para días especiales, y de la misma forma, secciones de audio libros en CD. La cosa ya se torna el colmo cuando los cuadernos tienen etiquetas tales como "Mi cuaderno de ideas", "Mi primer cuaderno para empezar a ser creativo", y cosas así.
Me gusta etiquetar mis cuadernos, pero tal vez no me gusta que ya vengan etiquetados. Se siente como si los británicos fueran tan cuadrados que necesitasen que los cuadernos les recuerden que en ellos no deben serlo, o que fueran tan fríos e impersonales que debe haber tarjetas para todo y así no tener que decir nunca nada. Es definitivamente extraño.
Las personas siempre están a tiempo, pero no todo es tan perfecto como uno cree desde nuestra amada y caótica Colombia: Los trenes se atrasan, los buses no le paran a uno cuando están llenos, las universidades no son claras con la información... Misma humanidad imperfecta. Hay incluso indigentes, personas obesas, de mal gusto para vestir, y que se gritan y golpean en las calles; y estoy hablando de nativos.
El acento británico, sobretodo duro como es aquí en el sur, se vuelve pretencioso en cierto momento a los oídos que ya han pasado la fase de la admiración del turista. Se fija uno mejor y resulta que en efecto, los ingleses son engreídos y pretenciosos, sin quererlo, pero en general. Los que menos están en comunión con las culturas son los británicos. No salen de sí mismos y no muestran interés por ningún extranjero. Si acaso se acercan a los gringos, porque tienen muchas cosas en común, porque ellos son sus "iguales". Frente al palacio de Buckingham está este increíble monumento a la Reina Victoria que la proclama "Emperatriz del mundo". Parece que quien nació aquí fue criado con el orgullo de emperador en su corazón.
No obstante hay ya generaciones nacidas en este país que pertenecen a otras culturas. El ejemplo más sencillo está en las personas descendientes de inmigrantes de la India. A pesar de tener nacionalidad inglesa, siguen siendo indios, lo mismo con los ugandeses, o egipcios o iraníes. La cultura no los apropia, y son marginados de una manera sutil y silenciosa, la misma que te aplican como estudiante, que a pesar de todo se percibe. Qué diferencia con nuestro país Colombia, en el que ya no podríamos distinguir a un descendiente de inmigrantes libaneses, por ejemplo, que está tan cómodo y asentado ya en su identidad de colombiano.
Cuando he conocido ingleses amigables y verdaderamente interesados en conocerme, ha resultado que crecieron en países como Sudáfrica o Zimbabwe. No obstante se convive respetuosamente con los classmates y las personas del coro de la parroquia, lo que pasa es que no es suficiente para una relación más profunda.
Hay mucho más acerca de ellos, pero cubrí lo que ha llamado más mi atención.
No hay comentarios:
Publicar un comentario