sábado, 9 de abril de 2016

El flat

Ya sólo queda una semana de vacaciones de Pascua, y la verdad es que esta semana que termina estuvo bastante tranquila por aquí en el edificio e incluso en el flat. Aprovecharé para contarles un poco más sobre mi vida en las residencias universitarias. 

Yo vivo en un edificio que se llama St. Margaret's House, y es exclusivo para estudiantes de posgrado y estudiantes maduros, por lo tanto nadie por debajo de los 23 años vive aquí. Con el propósito de que nos conozcamos más entre los residentes, la Universidad nos trae bebidas calientes, tortas y pastelitos gratis al Common Room todos los martes por la noche, y así es como conocí a los mexicanos y otros amigos que tengo aquí en el edificio. Tal vez después escriba sobre ellos.


Hay apartamentos individuales que son mucho más caros, con baño y cocina propios, pero son muy pocos, de resto son de a 7 personas por apartamento. Cada flat de estos tiene su propia cocina con mesa comedor, dos inodoros y una ducha. Cada cuarto tiene su propio lavamanos, cama, una mesa de noche, escritorio, estantería encima del escritorio y un closet. Las áreas comunes son limpiadas por el personal 5 días a la semana, y del cuarto si se encarga cada quien. Hay un cuarto de lavandería con lavadoras y secadoras de moneda para el edificio, y yo hago lavandería a máquina cada 15 días.

Vivo en el flat 21, en el tercer piso. Mis compañeras son cuatro chinas, una chica de Nigeria y una señora británica, que sólo está aquí 4 días a la semana y eso en temporada de clase, porque realmente vive en Londres. Agradezco que sea tan poco lo que ella está porque la convivencia es difícil debido al mal genio que tiene y a sus exageradísimos estándares de limpieza. Realmente nos tiene asco a las demás y no lo oculta.

No la culpo en gran parte. Las chinas son muy cochinas, y no son sólo ellas, mucha gente se queja de vivir con chinos. Me parece que aquí las chicas se bañan una o dos veces a la semana, y hay veces en que huelen muchísimo, pero nunca tan feo como mi compañero de clase chino, que debe hacer lo mismo. Por lo menos mis flatmates son mujeres, los hombres chinos de verdad huelen horrible. Cuando Ella la nigeriana se acaba de bañar, el baño queda oliendo delicioso, en cambio cuando una de las chinas se acaba de bañar, el olor es insoportable.

Cocinan cosas que huelen fuertísimo y a veces algún condimento me da ataque de tos involuntario, pero no les gusta mantener ventilado. Yo abro las ventanas de la cocina y más tarde las tengo que volver a abrir, no las dejan abiertas. La comida china de Colombia es realmente comida china gringa. La comida de mis flatmates es incomible para nosotros, una vez me convidaron y tuve que botar lo que me dieron cuando ya no me veían, y Ella me contó que a ella le pasó exactamente lo mismo. Es un sabor muy extraño y penetrante y los ingredientes no se distinguen, pueden ser literalmente cualquier cosa, uno no sabe. 

No sé cómo pero todas tienen mucha plata. El flat ha estado vacío porque Ella se fue a E.U y estas chinas se están paseando por toda Europa. Las chinas en especial no escatiman. Compran y compran comida todo el tiempo y a veces sacan a la basura cajas enteras de comida sin tocar que se les venció hace más de un mes. Es triste y a Ella y a mi nos duele especialmente, porque tenemos esa misma conciencia. 

Ella tiene un poco de personalidad de bully y por eso le trato de seguir la corriente en general. Tiene algo con la privacidad y siempre cierra con llave su cuarto y toma muchas precauciones, pero a veces se toma confianzas conmigo, como cuando saca mi loza de mi cajón para compartirme algo que preparó. Vive aterrada de lo simple y recursiva que puedo ser, porque ella es muy quisquillosa con la comida y pesimista con la vida. 

Con la compañera con la que mejor me llevo es con una china de Lanzhou, que se llama Liya. Conversamos muy sabroso porque a ella le gusta saber de mi cultura y discutir temas profundos como religión y tradición. Me muero de ganas a veces por llevarla a Colombia pero no sé cómo le dé nuestro modo de vida tan limpio y elegante, porque ella es algo especial con el higiene: Nunca lava su loza con jabón, sólo la restriega bajo el chorro y desparrama por donde caiga los restos de comida y el agua sucia. Luego ese mugre se seca y es de pesadilla. Imogen, la señora británica, se les quejó alguna vez, porque todas las chinas hacen desastres similares, pero no se han corregido. 

Yo ya aprendí a vivir con eso, simplemente limpio si es necesario. Lo hacen porque quieren hacer todo lo más rápido posible y nunca comen en la cocina, se llevan todo para el cuarto. La mayor parte del tiempo en que cocino tengo la cocina sólo para mi, y pongo música y canto y bailo, muy a lo estereotipo latino. Yo me tomo mi tiempo para cocinar, comer y lavar la loza, porque quiero tener todo impecable y que me quede bien, y Ella es igual. 

De esta forma el intercambio cultural es tan honesto... Observando formas de vivir, donde no se puede esconder nada. Qué maravilla de experiencia.

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